Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido
antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero
porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
[1] Esto es una profecía que es absolutamente precisa. Jesús dijo eso, y eso es
exactamente lo que ha sucedido. Quizás usted nunca pensó en eso como una
profecía, pero eso es lo que es, y una muy precisa. Nos dice lo que iba a
venir, y eso es lo que la historia ha registrado. La noche de jueves, la última
noche que nuestro Señor pasó con sus discípulos celebrando la pascua, esa fue
una noche como ninguna otra. Comenzó con una expresión de amor de los unos por
los otros, fue un tiempo increíblemente maravilloso que nuestro Señor había
pasado con sus discípulos. Pero ahora, de pronto, en un cambio dramático,
cambia de amor a odio, y les dice que no se sorprendan porque el mundo les va a
aborrecer, hostilidad que todavía se lleva a cabo, inclusive en la actualidad.











































