“Dios (...) ahora manda a todos los hombres en todo
lugar, que se arrepientan” (Hechos 17.30). ¿Pero que es el arrepentimiento? En
el Nuevo Testamento arrepentimiento, por lo general, es traducción de la palabra
griega “metánoia” que significa “un cambio de mente respecto al pecado, a Dios
y a uno mismo, cambio de propósito (2 Corintios 5.17), cambiar de manera de
pensar, cambiar de actitud y no sólo penitencia. El arrepentimiento implica
darnos cuenta de que nuestras acciones pasadas fueron pecaminosas (quebrantaban
las leyes buenas y beneficiosas de Dios) y que necesitamos cambiar nuestra
manera de vivir para siempre.

















































