Me viene a la memoria una alabanza que cantábamos con
frecuencia en las reuniones matinales años atrás. Esta decía: “Yo me gozo lunes,
yo me gozo martes, yo me gozo miércoles, yo me gozo jueves, yo me gozo viernes,
sábado también.
Y al llegar el domingo sigo con mi gozo te diré porque;
porque tengo a Cristo que me da la dicha de gozarme en Él.

















































