28 junio 2015

Incomprendidos por causa del Evangelio

En esta semana uno de mis amigos de facebook ponía una fotografía en la que comunicaba que es cristiana y explicaba el porqué publicaba contenidos cristianos. Esto me llamo mucho la atención porque hace unos días me encontré con una amistad que llevaba muchos años sin vernos y una de las primeras preguntas fue el porqué de mi contenido cristiano en facebook.


Una de las mejores formas de perder amigos,  de ser rechazados, y ser gente impopular es caminar conforme a la voluntad de Dios.
Tener seriedad en los asuntos espirituales, pensar conforme a la palabra de Dios en temas como  el aborto o la homosexualidad,  o aparta  tus ojos de las cosas del mundo, y  repentinamente te has convertido en un fanático religioso y te hallas ante el peor rechazo por el resto de tu vida.

Cuando eras frio en las cosas espirituales, viviendo una vida desenfrenada, cuando  presumías de ateo, o rechazabas cualquier inquietud religiosa,  no teníamos problemas con nadie. Las cosas estaban tranquilas, eras aceptado, tú eras  unos de los muchos hombres o mujeres indiferentes ante Dios, y en ese sentido no habría ningún problema.
Pero hemos cambiado. Conocimos otra manera de vivir, nos convertimos en personas diferentes gracias a la misericordia de Dios. Nos arrepentimos y nos volvimos al Señor de todo corazón. Empezamos a escudriñar la Palabra de Dios, a amar a nuestra familia a nuestro prójimo, a preocuparte de  personas y cosas que anteriormente nos daban igual. No somos indiferentes ante las necesidades de otras personas atadas con las cosas del mundo, exactamente como nosotros estábamos una vez, y esto nos lastima. Hemos sido despertados, cambiados, quebrantados y Dios ha puesto en nosotros el deseo y anhelo de poder trasmitir esta nueva vida. Y nos preguntamos,
 ¿Es esto malo?

Pero en lugar de que tus amigos se regocijen o entiendan, piensan que te estás volviendo loco, llamándote fanático, carca, antigüo, etc.

Cuando el Señor me despertó hace años, cuando empecé a ver su llamado, a vivir una vida diferente, una vida santa y me convencí realmente de caminar en la verdad y la Palabra de Dios llegó a ser viva en mí,  cuando empecé a ver cosas que nunca había visto antes, quise compartirlo con todos, llamé a mi familia, a mis amigos y compartí lo que Dios estaba haciendo en mi vida, había aprendido a vivir de una manera diferente, les compartí mis inquietudes, les comunique las verdades gloriosas de una total rendición y pureza de corazón. Pensé que ellos lo verían también. Pensé que de alguna forma se darían cuenta del cambio que había dado mi vida, o simplemente aceptarían mi cambio radical, pero en lugar de eso, la mayoría me miraron diciendo cosas como: ¿Estás seguro que no te estás sobrepasando un poco? o, “Es otro punto que le ha dado a Esteban”. Entre más busqué a Dios, menos me entendieron.

Si esto te ha estado sucediendo quiero que sepas que no es nada nuevo, la Palabra de Dios nos muestra lo que debemos esperar si hemos decidido  caminar de acuerdo a la voluntad de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.  Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. [1]

¿No se estaría equivoca Jesús al pronunciar estas palabras? ¡En ninguna manera! Los que hemos  tomado la decisión de seguirle como maestro y Señor  debemos saber que nos aguarda la incomprensión y el rechazo de nuestra familia,  de amigos, de la sociedad. El sufrimiento y la persecución, van a ser un constante en nuestra vida, tan pronto se nos presente estas circunstancias quizá  nos sintamos confundidos, quizá nos asustemos, o nos desanimemos. Pero gracias a las palabras de Jesús, podemos seguir adelante, escribiendo, compartiendo, hablando del amor de Dios,  porque las persecuciones son signo y garantía de que estamos en el camino correcto, en el Camino de Cristo. Por eso el Señor nos recomienda alegrarnos cuando seamos perseguidos

El Evangelista San Lucas abunda más sobre el tema, planteando la situación contraria a la persecución: “Pobres de ustedes cuando todos hablen bien de ustedes, porque de esa misma manera trataron a los falsos profetas en tiempos de sus antepasados” [2]

¿Qué quiere decir esto? Que las alabanzas, los aplausos, las aprobaciones por parte del  mundo y los éxitos continuos no son el distintivo del verdadero seguidor de Cristo. Eso más bien podría ser signo de acomodamiento al pensamiento y los modos de actuar del mundo, podría ser signo incluso de estar cambiando, truncando o alterando el mensaje de Cristo. Porque el verdadero seguidor de Cristo, tarde o temprano, termina siendo “signo de contradicción” (Lucas 2.34)... igual que Jesús

[1].- Mateo 5.10, 11,12
[2].- Lucas 6. 26




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