29 marzo 2015

A lo malo lo llama bueno

Vivimos en una sociedad en la cual, es muy difícil  puntualizar lo que es bueno y lo que es malo. Muchos han llegado a la conclusión que es cada uno quien define lo que es bueno y lo que es malo y eso nos ha puesto verdaderamente en un callejón sin salida. En las conversaciones frecuentes se tocan temas que hace algún tiempo eran claramente malos y que ahora son buenos. 


Escuchamos, por ejemplo, a personas que dicen “Me dieron más dinero que el que me debían dar, más cambio del que me debían dar”, y lo celebran vez de reconocer que es malo quedarse con un dinero que no es nuestro, y los amigos le dicen “Que suerte la tuya”, “Que lástima que a mí no me dan nunca de mas”. En vez de entender que eso no es correcto.  Y que me dice de los trabajadores, que está dispuesto a quedarse más tiempo en su trabajo, que está dispuesto a dar un poco más de lo que debe dar, que sigue el ejemplo de caminar la segunda milla y esforzarse más, y  los demás compañeros vienen y le dicen que no sea “pelota”, que no sea chaquetero, que les está complicando la vida. A lo  bueno lo llaman malo.

Los sistemas éticos actuales han cambiado la escala de valores. Los que buscan el placer como supremo bien para alcanzar la felicidad, no analizan si lo que está haciendo esta desaprobado por las leyes divinas, por las leyes morales, o por las buenas costumbres de la sociedad. Es por esta razón que el consumo de drogas, uso de alcohol, prostitución, deshonestidad, adulterio, homosexualismo, lesbianismo, pornografía, adulterio, relaciones sexuales prematrimoniales, etc, están siendo considerados como “actos normales”. Recordemos que el hecho que la sociedad acepte como aceptables ciertos actos malos, no nos exime de nuestra culpabilidad. 

Algunos sostienen en la actualidad que “Nadie puede decidir por otro lo que es bueno o malo”. Sin embargo, para los creyentes cristianos, debemos tener en la Biblia, nuestra guía para las reglas morales. Recordemos que sin Dios y sin las normas que fueron dictadas para nuestro bienestar, vamos directo al fracaso y al sufrimiento. 

Cómo podemos nosotros establecerlo lo que es bueno o malo, lo blanco de lo negro, lo correcto de lo incorrecto. Muchos hablan de que dicen mentiras suaves, o medias verdades. No existen medias verdades ni medias mentiras. Hay mentiras y hay verdades, simplemente.  “Ustedes son la luz del mundo, el que me sigue dijo Jesús no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida”. [1] Jesucristo nos enseñó con claridad, que es Él quien establece lo que es bueno y lo que es malo, no es la cultura,  no es la sociedad. Lo bueno o lo malo lo establece Jesucristo, Dios en su Santa Palabra nos dice claramente lo que debemos hacer  y lo que no debemos hacer.  Tenemos un claro ejemplo en la Biblia, ¿cómo sabía Adán y Eva lo que era bueno y lo que era malo al principio? el Señor les dijo claramente lo que era bueno y lo que era malo. En el principio Dios les dio este: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás”. Y morirás significa serás separado de la relación conmigo, muerte significa separación. [2]

Si no tomamos la Palabra de Dios, la Biblia, como nuestra regla, pronto todas las alternativas morales de la vida  nos parecerán confusas. Sin Dios, vamos directo al fracaso.

[1].- Juan 8.12

[2].- Génesis 2.16

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