19 mayo 2012

El mejor trabajo


Estoy orgulloso del trabajo que desarrollo, (conductor-reparto), puede que quizás no sea el mejor trabajo del mundo, pero si se lo importante que es. Cada mañana bien temprano cuando algunos todavía están descansando hay un gran número de camiones repartiendo la comida y demás enseres que usaremos ese día.

Podemos llegar a pensar que los repartidores no son tan importantes como los gerentes, o como los oficinista,  pero en realidad si lo son, pues si ellos no estuviesen o no repartiesen, entonces ¿Quien lo haría?, ¿El gerente?, ¿Los oficinistas?, En ninguna manera, por lo tanto concluimos que son tan importantes como lo sería el gerente o cualquier otro empleado.
Me gusta una historia de la Biblia, (Nehemías 7), que nos dice que Nehemías nombro dirigentes para Jerusalén, porteros, cantores y levitas. Si nos diesen a elegir, seguro que elegiríamos o bien cantores, pertenecer al coro es un buen ministerio y está bien visto por la congregación, o mejor levita, pero portero, como que ese trabajo no lo quiere nadie, simplemente porque no es el mejor, ni el más importante.
Pero si leemos esta historia podremos ver lo importante que era el trabajo que desarrollaban los porteros, pues para que los cantores y levitas pudiesen ejercer su servicio en alabar y servir  al Señor las puertas tenían que estar bien vigiladas y el mal mantenido a distancia. Los porteros tenían que cumplir con su misión de vigilancia para que no entrase ningún elemento enemigo contagiosos o criminal, estaban encargados de cerrar las puertas durante la noche y no abrirlas hasta que calentarse el sol, es decir hasta que las tinieblas no se hubiesen disipado. Satanás ama las tinieblas a favor de las cuales cumple su obra destructora. De esta forma tanto los cantores como los levitas podían cumplir con su ministerio sin temor del enemigo.
No importa el trabajo que Dios te llame a desempeñar dentro de tu congregación, porque por muy pequeño que parezca para Dios es muy importante, y sabes los únicos que categorizamos los trabajos somos nosotros, pero todo trabajo por muy pequeño que sea es importante en la obra de Dios.
 Puedes pensar que no estás dando la medida como cristiano. Pero el Señor mismo dice, “Te necesito”. No eres tan solo un miembro importante de mi cuerpo. Eres vital y necesario para que este funcione.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ÚLTIMA ENTRADA PUBLICADA

El Dios de las segundas oportunidades

Hoy en día, si cometes un error, estás perdido. Un tweet incorrecto puede significar que tengas un grave problema. Un comentario irreflexivo...