29 septiembre 2018

Perversión de género


En España desde hace algunos años se están aprobado leyes sobre “diversidad sexual”.  Son leyes desconocidas por la mayoría de los ciudadanos porque no se imponen desde el primer día sino progresivamente. Por supuesto el principal campo de propagación de esta idea se centra en las escuelas, donde las nuevas generaciones pueden ser más fácilmente adoctrinadas, de hecho muchos padres no saben que en sus colegios se están invitando asociaciones LGTB para que expliquen la ideología de género. Sin olvidar al resto de la población, a los que se les adoctrinar a través de los medios de comunicación, prensa, radio, televisión y la presencia en todo tipo de  instituciones, persuadiendo a los indecisos y hasta ganando a los que se oponen a esta ley.


¿Pero que es la ideología de género?

La llamada ideología de género propone, que el género es ideológico, es decir, ser hombre o mujer no lo define tu biología sino tú forma de percibir la sexualidad. Ignorando la evidencia natural, la ideología de género atribuye la sexualidad a cuestiones meramente culturales.

El hecho de que gran parte de la sociedad defiende la libertad sexual y la identidad propia obligará a todos a elegir dónde nos mantendremos.
Podemos ponernos de parte de Dios y de la autoridad de las Sagradas Escrituras, o podemos ponernos del lado de la revolución sexual. No hay término medio. Desde cierta perspectiva, el problema es tan simple como:          

¿A quién creeré?

El mismo Señor Jesucristo nos recuerda un principio creacional respecto a lo que es el género (Mateo 19.4) ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo? Y como para que no quede dudas respecto de su unión sexual, continúa diciendo (Mateo 19.5) Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

La definición del Señor es corta y precisa:
1.- Los géneros son solo dos; varón y hembra (y vienen definidos por su biología).
2.- La unión sexual es solo entre un hombre y una mujer.
La Biblia echa por tierra la argumentación de la ideología de género e igualmente la de las uniones homosexuales.

Pero por otro lado esta esa ley que dice que el hecho de nacer con órganos de reproducción sexual femeninos no significa que la persona sea automáticamente mujer, como tampoco el hecho de nacer con órganos de reproducción sexual masculinos significa que la persona sea automáticamente hombre. Aunque biológicamente estemos dotados de unas determinadas características físicas eso no quiere decir que tengan que estar necesariamente asociadas a unas determinadas características personales y vitales.

Solo hay dos opciones:

Nuestro Dios Creador, que hizo intencionalmente dos sexos que son complementarios. Esto no fue arbitrario, era para que pudiéramos cumplir su designio de llenar la tierra con otras personas. (Génesis 1.28). Y les dio su bendición y les dijo: Tened muchos, muchos hijos; y llenad el mundo.

O asociarte con esos grupos que quieren cambiar el orden natural creado por Dios y que propone, que el género es ideológico, es decir, ser hombre o mujer no lo define tu biología sino tú forma de percibir la sexualidad. Ignorando la evidencia natural.

Esos grupos con su perversión de género son los que quieren destruir la unión entre sexo y género que enseña la Biblia, que enseña el sentido común, que enseña la historia y que enseña la naturaleza. Que ellos participen en este desmadre antinatural es su responsabilidad y de ello darán cuenta, pero que nos enreden a mí o a ti queda bajo nuestra responsabilidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ÚLTIMA ENTRADA PUBLICADA

El Dios de las segundas oportunidades

Hoy en día, si cometes un error, estás perdido. Un tweet incorrecto puede significar que tengas un grave problema. Un comentario irreflexivo...