31 enero 2016

Sola gracia, sola fe, sola escritura

En 2017 conmemoraremos el 500 aniversario del nacimiento de la Reforma Protestante.  Lo que hoy nos llamamos evangélicos, somos los descendientes de esa Reforma, iniciada por un monje católico llamado Martín Lutero. Esté se opuso a la explotación de Roma por las ventas de indulgencias, o sea, el poder comprar el perdón y la absolución, por medio de dinero.


 Es a partir de ahí cuando a los hoy llamados evangélicos, se le puso el nombre de "protestantes", porque protestaron contra el abuso del papado, el cual proclamaba doctrinas contrarias a la Biblia.

Lamentablemente después de casi 500 años no se parece mucho lo que hoy en día muchas iglesias y cristianos viven, parece como si esa reforma ya no estuviera vigente, y hay muchos llamados “cristianos” introduciendo ciertas doctrinas de una forma que no es bíblica y por tanto, no muy saludable.

Uno de las mayores  bendiciones de la Reforma fue el acceso de todos los creyentes a la Biblia. Personas murieron para que tú y yo pudiéramos tener acceso a la Biblia en nuestro idioma. Sin embargo, hoy muchos creyentes han dejado el estudio bíblico a los pastores, en vez de ellos participar como creyentes en el estudio profundo de la Palabra para que sus vidas seas formada por verdades bíblicas. Preferimos que un pastor nos diga qué hacer que crear convicciones a través del estudio de la Palabra.

Otra de las cosas por la que más lucho Martin Lutero fue la venta de indulgencias. De alguna manera esto equivalente a comprar el favor de Dios. Lamentablemente, nuestras iglesias en ocasiones manifiestan diversas formas de comprar el favor de Dios, aquel favor que Cristo compró a través de su muerte en la cruz, y que a través de ella tuviéramos vida, y vida en abundancia. Hoy en día muchos tratan de manipular a Dios  por  medio de ofrendas, promesas, ayunos… para recibir lo que deseamos.

¿Seguro que más de una vez habremos escuchado?: ¿esta canción nos llevará a la misma presencia de Dios? La realidad es que ninguna canción, líder de adoración o persona puede hacer lo que solo Cristo puede hacer. Solo Jesucristo el mediador entre Dios y el hombre, nos puede llevar a la presencia de Dios. Es por medio de Él que tenemos acceso al Padre.

Como protestantes, somos muy dados a negar la infalibilidad papal, pero muchas veces con nuestras acciones afirmamos la infalibilidad de nuestro predicadores favoritos. No estoy diciendo que no debemos aprender de hombres de Dios ni tenerlos en alta estima. Pero no podemos basar nuestros sermones y doctrinas en los argumentos de los hombres sin estudiar profundamente lo que dice la Biblia sobre el tema.

Es un hecho innegable que muchas iglesias e  instituciones evangélicas  están siendo infectadas y dominadas por las modernas doctrinas, habiendo hecho de la fe un mercado, idéntico al que combatió en su tiempo Martin Lutero y si danos cuenta estamos repitiendo la historia de hace 500 años, utilizando y manoseando la Biblia para nuestros intereses personales. 

Con esto me refiero a cuidarnos de no volver a doctrinas y prácticas que fueron denunciadas por los protestantes durante la Reforma, pero que de alguna forma la iglesia moderna está siendo tentada a readoptarlas.


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