16 mayo 2016

Buscan al Dios de las cosas, pero no buscan las cosas de Dios.

Dando vueltas por internet me he encontrado con un post que decía que había muchas personas que buscan al Dios de las cosas, pero no buscan las cosas de Dios. Y si, desgraciadamente hay muchas personas que asisten a un tipo determinado de iglesias buscando "soluciones" a sus problemas, encontrando un lugar donde en vez de predicarles el Evangelio, se las motiva, y se las incentiva  alimentándoles sus sueños, proyectos y ambiciones personales, con versículos sueltos sacados fuera de contexto, siendo este el principal motivo de concurrencia a la iglesia, la solución para sus problemas, “buscan al Dios de las cosas“ para obtener un beneficio, dejando de ser la iglesia un lugar de adoración para ser un lugar de "solución”.



Pero lo bueno de todo esto es que hay  resultados en estas iglesias, y mi pregunta es: ¿Por qué hay personas que testifican que han cambiado de vida?
Cuando dicen que han cambiado de vida se refieren a que ellas estaban desempleadas y ahora tienen trabajo, al coche o la casa  nueva que se compraron, o a la enfermedad que desapareció, etc.

Pero la Biblia es muy clara respecto a este tema, dice que el que, permanece en El, debe andar como El anduvo. (1 Juan 2.6)


Pero tenemos que entender que una cosa es cambiar de vida, y otra simplemente es una solución a un problema. Ese supuesto cambio de vida solo durara mientras el problema que lo generaba no esté presente, pero cuando vuelve a aparecer, queda en entredicho que no hubo un cambio de vida, sino simplemente, una solución a un problema.
Hay una historia de la Biblia que refleja muy claramente la diferencia que hay entre cambiar de vida o buscar una solución al problema. En el Evangelio de Lucas cap. 17-11, habla de diez leprosos, estos  vivían en lugares apartados de la sociedad, e incluso de sus propias familias por miedo al contagio. El dolor de la enfermedad sumada al trato que recibían  hacía de su vida un verdadero infierno. Jesús sano a los diez y seguramente también ellos podrían decir, mi vida cambió, ahora puedo vivir en la ciudad, estar con las demás personas, con mi familia, estoy sano. Hubo nueve que pensaron como los “cristianos” de hoy, que el cambio de vida es obtener una solución para un problema. Pero verdaderamente solo uno cambio de vida. A estos nueve leprosos les fue solucionado un problema, pero nunca cambiaron de vida, solo se le quito un problema, pero su naturaleza nunca fue cambiada. Así también hay muchos cristianos, que se mantienen “limpios” mientras obtienen resultados.

Quizás conozcamos a personas o hayamos oído testimonios de personas curadas, que salieron y superaron un vicio, pero un cambio de vida  a la luz de la Palabra de Dios jamás.

Es penoso que haya tantas personas que crean que han cambiado de vida porque asistan a la iglesia, porque tengan un mejor trabajo, pero se olvidan que para entrar en el Reino de los Cielos,  no será por las cosas materiales, ni por la solución de sus problemas sino por la santidad sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12.14)

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