21 abril 2013

El mejor consejo


El otro día Paula pidió  mi opinión sobre una actividad extraescolar que habían organizado en el colegio, y a la que ella quería asistir. Mi respuesta fue negativa y la expuse mis motivos por lo que no me parecía bien que asistiese. La reacción de Paula fue enfadarse e inmediatamente fue a buscar la opinión de su madre, ya que mi opinión no concordaba con lo que ella había pensado. 


Cuantas veces nos ha ocurrido esto, hemos buscado consejo a través de nuestros padres, pastores, profesores, amigos y como no nos ha gustado, o no hemos oído lo que queríamos oír, hemos ido a buscar la respuesta a otro sitio.

Encontramos una historia en la Biblia de un rey que pidió consejo a los ancianos, pero el consejo que les había dado no le lleno, no era de acuerdo con lo que tenía pensado, ¿Y qué izo?,  fue a pedir consejo a los jóvenes. [1]
Roboam pidió consejo, pero no evaluó cuidadosamente lo que se le dijo. De haberlo hecho, se hubiese dado cuenta de que el consejo ofrecido por los ancianos era más sabio que el de sus amigos. Para evaluar los consejos, pregúntese si el mismo es realista, viable y coherente con los principios bíblicos. Determine si los resultados de seguir el consejo serán justos, harán mejoras y darán una solución o dirección positiva. Busque consejo de aquellas personas más experimentadas y más sabias. El consejo es útil sólo si está de acuerdo a la palabra  de Dios.

Tengo por seguro que las personas ancianas, (y cuando me refiero a personas ancianas no me refiero a edad, si no a experiencia personal con Dios), siempre tienen una buena palabra para aconsejar a alguien que necesita un consejo. Es rarísimo encontrar a un anciano diciéndole  a  una persona que haga las cosas con malicia.  Ahora bien, siempre vienen a nosotros situaciones en donde tenemos que tomar decisiones ya sea en el área familiar, laboral, espiritual y es bueno siempre saber pedir consejo a quienes tienen experiencias y que han pasado por situaciones parecidas a las nuestras y ¡quiénes mejor que los ancianos! Sean nuestros padres, maestros, tutores o pastores de nuestra congregación.

Durante unos años tuve que dar muchos consejos, hasta mi se  acercaban personas  para pedir mi opinión sobre algo tan importante que les marcaría la vida  pero a la hora de tomar la decisión resulta que tomaron el consejo de un amigo, de un familiar o de un extraño. Hay otras personas que acuden hasta aquellos que practican la adivinación para tomar alguna decisión aunque esta sea importante, otros consultan el horóscopo del día para sentirse con expectativas ante una situación importante.

Estoy convencido que a nuestro a nuestro alrededor hay muchos hombres y mujeres de Dios que nos darán buenos consejos, pero mira, escucha lo que dice la palabra de Dios:  “En Dios está la sabiduría y el poder; Suyo es el consejo y la inteligencia. [2]

Dios es el mejor consejero, ya que de El vierte la sabiduría e inteligencia y poder. Si deseamos oír un buen y certero consejo ya sabemos a quién recurrir. En la biblia está plasmada la voz de Dios para aquellos que quieran recibir y dar consejos.  La biblia contiene los más sanos y  beneficiosos consejos para cualquier tipo de problema o las situaciones que en la vida nos acontezca.



[1].- 1 Reyes 12.6
[2].-Job 12

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ÚLTIMA ENTRADA PUBLICADA

El Dios de las segundas oportunidades

Hoy en día, si cometes un error, estás perdido. Un tweet incorrecto puede significar que tengas un grave problema. Un comentario irreflexivo...