28 julio 2011

Hasta siempre Orxeta

Testimonio de Conchi Chaves en nuestra visita a la“casa de Orxeta” en Alicante

Estoy de vacaciones y decidimos pasar por Orxeta, pueblo situado a 40 kms de Alicante, en la sierra de Aitana, allí hay una casa a la cual llegue hace 15 años. Estaba pasando los peores momentos de mi vida, y aunque residía en Madrid decidí pasar un tiempo fuera de mi entorno y así es como llegue a la “casa de Orxeta”. En esta casa pude conocer muchas personas que estaban en la misma situación que yo, u otras que ya habían pasado por lo mismo. Cierro los ojos y aun puedo ver sus rostros, y pasa el tiempo y siguen en mi memoria, y tienen un lugar privilegiado en mi corazón.

Carmen, María y muchas chicas más, porque podía estar citando nombres, y llenar todo un cuaderno de todas las chicas que pasaron por esta casa, con el corazón roto y sin esperanza. En aquella casa muchas superamos nuestros problemas, yo empecé a tomar interés por las cosas pequeñas de la vida, me pare a escuchar la corriente del agua de una acequia que pasaba por debajo de la casa, o a mirar los colores de las flores, y pude contemplar esas pequeñas cosas que volvían a tener importancia para mí y que antes pasaban desapercibidas. No teníamos luz eléctrica, ni agua corriente, pero también me di cuenta lo agradable que es leer o hablar a la luz de una vela.

Pero allí había algo más importante que yo encontré y fue a Dios. Cuando el otro día volví a esa casa y vi en que situación se encontraba me quede muy triste, la habían saqueado, habían robado, se habían llevado las rejas, las puertas, las ventanas, se habían llevado una gran piedra redonda de molino que había en la entrada. Solo quedaba destrucción, desolación, se llenaron mis ojos de lagrimas, esplique a mi hija cada cosa de aquel lugar, lo que significaba para mí y lo que significo para muchas chicas.

Saquearon la casa se llevaron todo lo de valor, pero lo mejor que había en esa casa me lo había llevado yo y las personas que como yo escogieron a Dios en sus vidas. Allí tuvimos la oportunidad de comenzar una nueva vida llena de ilusión de esperanza, en resumen una nueva vida guiada por Jesucristo.

La casa de Orxeta la saquearon, la robaron, la destruyeron, pero siempre permanecerá en mi memoria y tiene un lugar privilegiado en mi corazón donde los ladrones y saqueadores no pueden entrar. Las cosas materiales se destruyen, se corrompen, son robadas, pero la palabra de Dios y su amor permanece para siempre, nadie no lo puede quitar.

Espero que Dios pueda crear muchas casas como Orxeta donde muchas chicas puedan comenzar a caminar por el camino de la salvación.

Hasta siempre Orxeta.

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