
26 noviembre 2011
Sólo el llanto no interrumpe al silencio

19 noviembre 2011
El cristiano y la politica

12 noviembre 2011
"Como educar a tus hijos"

En referencia al libro que ha escrito el pastor evangélico Michael Pearl que aconseja como castigar físicamente a los niños, han sido muchas las preguntas y comentarios que se han hecho referente al tema de cómo educamos a nuestros hijos, o que…métodos utilizamos los evangélicos.
No digo que un cachete a tiempo no solucione más de un problema de disciplina, pero esto que leo no se trata de un cachete se trata de maltrato. Creo que antes de recurrir a una vara podemos utilizar un arma mejor, el dialogo que bien utilizado no causa daño si no que repara situaciones. De todas formas los que tenemos hijos sabemos lo que ello supone, a lo que hay que renunciar durante un tiempo, sabiendo que es un trabajo del que nunca se descansa, pero que bien hecho nos da muchas satisfacciones
Es una lástima que haya “cristianos evangélicos” que actúen así, de todas las formas en todas las religiones siempre hay algún pirado que actúan como fanáticos y ese es el gran problema.
El fanatismo religioso es perjudicial y algunos interpretan para sus intereses personales la palabra de Dios, en el libro este hombre utiliza versículos de la Biblia para justificar el castigo con la vara:
"El que detiene el castigo aborrece a su hijo: Pero el que lo ama, desde temprano lo corrige (Proverbios 13:24) el comentario que hace referente a esta parte de la Biblia, es que nos esta instruyéndonos a los padres a castigar a nuestros hijos desobedientes con una vara”.
No juzguemos a la Iglesia Evangélica solo por gente como esta, porque no todos los cristianos evangélicos maltratamos a nuestros hijos.
Para los creyentes el tener niños es una respuesta a un mandamiento: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla...» En la Biblia los niños son llamados «herencia de Jehová». Ello significa que los niños pertenecen a Dios; son «nuestros» sólo en un plano secundario. Jesús desea que no despreciemos a ninguno de esos «pequeños» y habla de su fe en Dios como un ejemplo para los adultos
El cuidar y amar a los niños es una de las principales formas de honrar a Dios y compartir la tarea de edificar su reino.
05 noviembre 2011
El arma para vencer al enemigo
Podríamos definir la fe como “una entrega ciega a lo que Dios es, hace y dice”. Es basar nuestra vida en la realidad de su confiabilidad. Sin embargo, a menos que la fe se vuelva activa en nuestra propia vida, será tan sólo una palabra.
La Biblia nos habla de un hombre que tenía un hijo lunático, este había pedido ayuda a los discípulos de Jesús, pero no habían podido sanarlo. Entonces los discípulos le hacen la gran preguntar a Jesús
¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
Los discípulos fueron incapaces de echar fuera a aquel demonio, y por eso le pidieron a Jesús una explicación. Este se refirió a su falta de fe.
En el transcurso de los siglos el hombre se ha caracterizado por los esfuerzos continuos para eliminar el mal de la tierra.
La preocupación más grande del hombre ha sido y es la incapacidad para vencer el mal con sus propias fuerzas, cuantas veces nos hemos hecho las preguntas ¿Por qué no puedo expulsar este mal de mi vida?
¿Por qué no puedo alcanzar lo que me propongo?
Es el poder de Dios, y no nuestra fe, lo que mueve montañas, pero la fe debe estar presente. La semilla de mostaza es más pequeña de lo que uno se puede imaginar. Una fe pequeña o sin desarrollo hubiera sido suficiente. Tal vez ellos procuraron sacar al demonio con su propia capacidad en lugar de hacerlo con el poder de Dios. Hay un gran poder aún en una fe pequeña cuando Dios está con nosotros. Si nos sentimos débiles o incapaces como cristianos, debiéramos examinar nuestra fe, asegurándonos de que no estamos confiando en nuestra propia capacidad para obtener resultados sino en la de Dios.
Jesús no condenó a los discípulos por su falta de fe, sino que les mostró cuán importante sería la fe en su ministerio futuro. Si usted está enfrentando un problema que parece grande e inconmovible como una montaña, deje de mirar la montaña y busque más a Cristo con fe. Sólo así su obra para El, será útil y vibrante.
29 octubre 2011
¿Pero gracias por qué?

Parece como que últimamente en España todos son malas noticias.La crisis económica, el paro, los secuestros de las cooperantes españoles, la desaparición de los niños en Córdoba.
El Apóstol Pablo le decía a Timoteo, Exhorto que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres. Cuando Pablo escribió esta carta, el César que dominaba al Imperio Romano era un tirano criminal, sin embargo, Pablo dice que debemos dar gracias.
¿Pero gracias por qué?
Si como hemos leído todas son malas noticias, pero……..también las hay buenas a menudo, lo bueno sobrepasa a lo malo, aunque las noticias siempre, exaltan lo terrible, lo feo, lo malo, lo violento, pero, en España, también acontecen muchas cosas buenas, limpias y dignas de elogio. Demos gracias a Dios por ello. Si Pablo podía dar gracias a Dios por las cosas buenas que él veía cuando el César dominaba Roma, cuánto más nosotros debemos aprender a dar gracias a Dios por todo lo que sucede, porque esta actitud te hace ver siempre lo positivo aún en medio de luchas, aunque no entiendas todo lo que ocurre a tu alrededor
22 octubre 2011
¡Cuál grande bosque enciende un pequeño fuego!
No es nada del otro jueves el que una persona exprese los sentimientos más piadosos un día, y repita las historias más denigrantes al siguiente. Nadie se extraña cuando una persona habla con palabras dulces en una reunión de la iglesia, y cuando sale masacra la reputación de alguien con lengua de víbora.Sabemos muy bien por propia experiencia que hay una quiebra en la naturaleza humana. Todos tenemos algo de ángeles y algo de simios, algo de héroes y algo de villanos, algo de santos y mucho de pecadores. Santiago estaba convencido de que donde se presenta esta contradicción más evidentemente es en la lengua.
A menudo nos desconcierta nuestro lenguaje contradictorio. A veces es correcto y agrada a Dios pero en otras ocasiones es violento y destructivo. ¿Cuál de estos refleja nuestra verdadera identidad?
La lengua nos da una idea de nuestra naturaleza humana fundamental. Con ella, bendecimos a Dios. Esto era especialmente importante para los judíos. Siempre que se mencionaba el nombre de Dios, los judíos exclamaban: «¡Bendito sea!» Tres veces al día, Y, sin embargo, las mismas bocas y lenguas que bendecían a Dios de manera frecuente y piadosa, maldecían a las personas. Para Santiago eso era absolutamente antinatural, tanto como que una misma fuente fluyera agua dulce y agua salada, o un árbol diera frutos totalmente distintos. Aquello podría estar muy mal y ser contrario a la naturaleza, pero era y es trágicamente corriente.
Hasta las lenguas de los apóstoles podían decir cosas totalmente contradictorias, Pedro podía decir: «Aunque tenga que morir contigo, ¡no Te negaré!», y esa misma lengua suya negaría a Jesús poco tiempo después con juramentos y maldiciones. El Juan que dijo: «Hijitos, amaos unos a otros,» era el mismo que había querido una vez hacer que lloviera fuego del cielo y arrasara una aldea samaritana
Muchos hablan con impecable cortesía a los extraños, y hasta predican el amor y la amabilidad, y saltan y se ponen furiosos por nada con su familia. No es una cosa del otro mundo el usar una lengua muy piadosa el domingo y otra soez y blasfema el lunes.
Las cosas, dice Santiago, no deberían ser así. Es cierto que algunas drogas son curativas en algunos casos y venenosas a veces; son bendiciones para el que las usa por prescripción médica, pero perjudiciales hasta no poder más cuando se toman incontroladamente. Así la lengua puede bendecir y maldecir; puede producir o mitigar el dolor; puede decir las cosas más delicadas, o las más ofensivas. Es uno de los deberes más difíciles y obvios el impedir que la lengua no se contradiga a sí misma, sino que diga siempre tales cosas, y de tal manera, como querríamos que Dios pudiera oír.
Fuimos hechos a la imagen de Dios, pero también hemos caído en el pecado. Dios está interesado en cambiarnos de adentro hacia afuera. Cuando el Espíritu Santo purifica un corazón también da dominio propio de modo que la persona pueda decir las palabras que agradan a Dios
15 octubre 2011
¿Para qué sirven las leyes?

En mis tiempos de rebeldía, mis pensamientos se dirigían a que las leyes solo servían para oprimir a las personas y para convertir a los hombres en borregos.
Las leyes son una norma o conjunto de normas establecida por una autoridad competente, con las cuales se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia, y para el bien común de los gobernados.
Las leyes son establecidas para normatizar la conducta humana, en pocas palabras, las leyes son normas que rigen nuestra conducta social. Las leyes sirven para marcar pautas de convivencia. Y es importante que esté escrita para su difusión
La primera noción de leyes las conocemos con los Diez Mandamiento, que es el conjunto de 10 normas de procedimiento de convivencia, para una sociedad en formación, que acaba de provenir del éxodo, y que necesitaban un conjuntos de leyes para la convivencia del pueblo que recién se estaba formando.
Alguna vez se preguntó porque Dios nos pone unas series de normas, y con qué propósito ¿qué es la ley de Dios? Todos sabemos que necesitamos de ciertas normas para mantener un orden en esta sociedad, por lo tanto, deducimos que Dios también nos poner determinadas leyes para que nos llevemos bien entre todos y tengamos una buena relación con El.
Pero existe un problema, nadie las respeta, porque nadie las conoce, me pregunto cuántos españoles han leído por lo menos una vez la Constitución, el documento máximo, legalmente hablando, en donde se encuentran las garantías esenciales de toda persona. Así mismo cuantos desconocen la Ley de Dios, esos mandamientos que Dios ofreció al pueblo de Israel para convivir en paz y armonía, y que hoy en día están en vigor para poder alcanzar la verdadera libertad.
Tengamos en cuenta que, el desconocimiento o ignorancia no va a impedir que se nos aplique la ley
Cuando alguien nos habla de la ley, muchas veces la asociamos con lo que nos impide divertirnos. Pero la Biblia nos enseña lo opuesto: leyes que convierten el alma, que nos hacen sabios, nos alegran el corazón y alumbran los ojos, nos amonestan y nos galardonan. Esto es porque las leyes de Dios son guías y luces en nuestro camino, y no cadenas en nuestras manos y pies. Nos señalan el peligro y nos advierten, luego nos señalan el triunfo y nos guían.
Por eso, antes de enfrentar los peligros que se esconden en la vida, recuerda: "La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo".12 octubre 2011
Estad contento, por el calor y por el frio.

En pleno otoño sigue haciendo calor en Madrid, más de 30 grados, y esto me ha llevado a comentar algo que siempre solemos decir: “que ganas tengo de que venga el invierno”, pero también estoy convencido que cuando llegue el invierno echare de menos este calorcillo o dicho de otra manera cuando hace calor, queremos frío; y cuando hace frío, queremos calor.
El ser humano es así, siempre queremos lo que no tenemos. Por eso, cuando leemos en la Biblia las palabras de Pablo,… he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación», nos preguntamos: ¿Será posible para nosotros sentirnos así?
Para Pablo lo era. La Biblia describe la actitud del apóstol ante la vida: «Sé lo que es vivir en la pobreza, (vivir humildemente) y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Y terminaba diciendo; "todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
La comunión de Pablo con Dios estaba por encima de lo que tuviera o de lo que le faltara. Su alegría, su gozo no dependía de las circunstancias, sino de su relación con Cristo. El apóstol nos recuerda que el contentamiento no se produce de la noche a la mañana. Es algo que se aprende. A medida que nuestra relación con Dios se desarrolla, con el tiempo y las experiencias, aprendemos a confiar más en Él y menos en nosotros. Pablo sabía que Cristo le daría fuerzas para perseverar en toda situación en que se encontrara
Cualesquiera que sean las circunstancias que enfrentes hoy, mediante la oración podrás recibir la fortaleza necesaria para estar contento en lo mucho o en lo poco.
08 octubre 2011
No hay palabra mal interpretada, sino ofensiva

El juez del Olmo, en Murcia (España), ha revocado una condena de un hombre por amenazas a su mujer. El juez del Olmo, dice que el término 'zorra' no tiene porqué utilizarse con menosprecio o insulto, sino que puede ser una mera calificación que hace referencia a su astucia.
Si damos por contado que el acusado tenía antecedentes por malos tratos y por desvelar a su hijo amenazas contra su madre, no hay que ser muy inteligente para darse cuenta que precisamente no estaba llamando “astuta” a su mujer. Si podía haber visto el juez que viendo los antecedentes era más fácil que este hombre estaba usando la palabra, “zorra” de forma despectiva.
Unos de los significados de la palabra zorra es arrastrada, mujer de malos pasos, ramera. Todo esto nos hace pensar que lo que quería este hombre era precisamente, maltratarla, humillarla, causándola un daño moral.
“La pregunta es por qué son malas las malas palabras, ¿quién las define? ¿Son malas porque les pegan a las otras palabras?, ¿son de mala calidad porque se deterioran y se dejan de usar? Tienen actitudes reñidas con la moral, obviamente. No sé quién las define como malas palabras. Tal vez al marginarlas las hemos derivado en palabras malas, ¿no es cierto?” (Roberto Fontanarrosa)
No precisamente son malas por este motivo, sino por que ofenden al ser humano, son de mala educación y es una falta de respeto, y en ningún momento está justificado el utilizar este tipo de palabras subidas de tono o groseras.
Y nosotros los cristianos ¿decimos palabrotas? Las Escrituras llaman “malas palabras” (palabrota, palabra malsonante, palabra obscena, o taco), a aquellas que se usan para ofender a otra persona. Jesús trató de frenar con sus enseñanzas y su ejemplo este tipo de palabras cuando dijo: “cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego”. La primera palabra, necio, significa Ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber, imprudente o falto de razón, terco y es una fuerte frase despectiva; la segunda, fatuo, hace referencia también a un falto de razón o de entendimiento, lleno de presunción o vanidad infundada y ridícula, al paso que expresa desprecio por la falta de inteligencia en una persona.
Es verdad que hay momentos en que las malas palabras brotan como un torrente caudaloso, especialmente en un arranque de cólera o de impotencia, pero incluso en esos momentos debemos, con la ayuda de Dios, frenar las palabras que podrían ser ofensivas para nuestro prójimo o para Dios. Nunca están disculpadas las malas palabras, ya que “cuando fabricamos excusas para justificar nuestras “malas palabras”, estamos educando el alma para el mal y, si proseguimos haciéndolo, llegará a ser un hábito en nuestra vida, entonces entramos en el terreno de Satanás, vencidos, débiles y sin valor.
¿Te cuesta hablar sin malas palabras cuando estás con tus amigos, familias, compañeros de trabajo? ¿Te contagias de un mal espíritu cuando ves un partido de fútbol o al discutir con alguien? ¿Llegan a tu mente muchas frases ofensivas cuando te golpeas el dedo con un martillo al colgar un cuadro?
No te culpes, ya que Dios no solo nos muestra el error sino que también nos comprende. Con todo cariño él desea obrar en tu carácter para darte el crecimiento espiritual que deseas, y su poder puede cambiar tu manera de hablar si se lo permites.
01 octubre 2011
No debemos confórmanos a este mundo

La Biblia nos dice que somos extranjeros y peregrinos, estamos de paso, somos extraños, no encajamos aquí, y no pertenecemos a este mundo, y sin embargo participamos en las cosas de este mundo, y el diablo está intentando abrazarnos, diciendo, "bueno, sí, es verdad... pero no pasa nada, está bien pasar una hora de tu día en facebook o Twittear, o jugando a los juegos online o viendo la televisión o haciendo cosas similares". Incluso cuando hablamos de diversión, vemos que la gente pasa horas y horas de su tiempo cada semana divirtiéndose. Yo diría que el facebook, twitter, películas y videojuegos se han convertido en el dios nuestro de cada día.
El diablo nos ha engañado de tal manera que estamos dormidos, ¿si no somos de este mundo? ¿Por qué aceptamos las cosas del mundo? Hay ciertas cosas que quiere captar nuestra atención, y nos desvían del verdadero propósito La realidad, es que este mundo se está viniendo abajo, está pereciendo, hay desanimo, desesperanza, la gente se está muriendo,... y allí estoy yo, pasando mi tiempo en el ordenador, no haciendo nada, perdiendo el tiempo, mirando paginas y mas páginas sobre cualquier cosa. Solo disponemos de un determinado tiempo libre cada día, y vamos a dar cuentas por lo que hacemos con nuestro tiempo. La cuestión es, ¿por qué vas a pasar una hora en el ordenador, jugando chateando, viendo videos, cuando podrías pasar una hora leyendo la Biblia, orando o compartiendo con alguien que no conoce a Cristo? ¡Esto es lo más importante! Crecer en el conocimiento y la gracia del Señor Jesucristo.
29 septiembre 2011
¿Quieres ser una estrella?
Mucha gente trata de ser "estrellas" en el cine, en el deporte en el mundo del espectáculo, sólo para descubrir que su condición de estrella es temporal, que tarde o temprano se acaba.
¿Qué tal si supieras que puedes ser una estrella delante del Trono del Señor y recibir honor, aplauso y respeto de los ciudadanos del cielo para Siempre?
Esto queda reservado para los que ensenan a otras personas a compartir el gozo y el amor, a vivir de una manera diferente a través del Evangelio.
Dios nos dice cómo podemos ser "estrellas" eternas: siendo sabios y enseñando la justicia de Dios.
Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. (Daniel 12.3)
25 septiembre 2011
De madrugada te buscare

La oración es el medio por el cual nos acercamos a la presencia de Dios y así tener comunión con El. La Biblia nos ordena en muchas ocasiones a orar, la oración debe ser parte de la vida del cristiano. La Biblia no nos dice cuantas veces debemos orar, ni a qué hora lo debemos hacer, si, nos dice la Biblia que Jesús levantándose muy de mañana, siendo aun muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.
Cuan sabio es comenzar el día sin ver otro rostro antes que el del Señor. Necesitamos entrar en su presencia antes que nos envuelva el ajetreo de la rutina diaria, y al final otorguemos al Señor el tiempo que nos sobra.
El secreto de una relación íntima con Dios es orar puntualmente cada mañana, cuando nuestras mentes están más libres de problemas y además podemos presentarle y ofrecerle el día a Dios.
La mañana es el tiempo señalado para encontrarse con Dios, El desea que nos encontremos fortalecidos y con una gran esperanza para el nuevo día, por este motivo nos invita a presentarnos delante de El por la mañana, cuando nos levantamos con la sed de las consolaciones que el mundo no puede dar, y recibir el recurso inmediato de la fuente del agua de vida, donde encontraremos , el fortalecimiento, la fuerza y la alegría que nos habilitara para cumplir con nuestros deberes con Jesús graficado en nuestras vidas
Es hermoso y de gran bendición buscar el rostro del Señor tan pronto se abren nuestros ojos en la mañana. Si deseas pasar cada día en victoria, no olvides de echar mano a la llave que tiene el poder de abrir los cielos, El mismo Dios prometió: "Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan"
Levántate con prontitud venciendo la pereza. Saluda al Señor y ofrécele el nuevo día que ha llegado.
17 septiembre 2011
La carreta vacia

Hay una historia que viene muy bien a esta reflexión.
Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
Estoy escuchando el ruido de una carreta.
Es una carreta vacía, respondió mi padre
¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? pregunte
Entonces mi padre respondió:
Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía esta la carreta, mayor es el ruido que hace.
Me siento mal cuando veo a una persona hablando demasiado, sin sentido, alardear de sus logros, presumiendo de lo que tiene y de lo que es, sintiéndose prepotente y haciendo ver a la gente lo importante que es en la obra de Dios. Estas personas que presumen de sus logros, que no reconocen sus fallos, y actúan con orgullo, están en nuestras iglesias y son lo opuesto a humildes.
Es como la historia de la carreta “hace mucho ruido pero están vacíos".
El hombre humilde reconoce que nada de lo es y tiene es de él, todo es un don de Dios de quien todos dependemos y a quien se debe toda la gloria. Va tras otros tesoros. No funciona en lograr puestos de resonancia y títulos, no presume de sus logros, reconoce sus fracasos y debilidades y actúa sin orgullo.
Un ejemplo, lo encontramos en la Biblia, cuando Abraham, al hablar con Dios, declara: “Soy polvo y cenizas”. Esto quizás lo podamos decir cualquier persona, pero el caso de Abraham era distinto y muy especial. Abraham era el hombre que tenía las promesas de Dios, hablaba con Dios, y Dios lo bendecía en todo, lo protegía, lo guiaba día a día. Pero Abraham no se jactaba de tales cosas ante los suyos.
Esto quiere decir que Abraham sabía que todo lo que tenía era de Dios, y que él era su siervo. Abraham, humildemente dependía de Dios.
Piense un poco en todos esos que se auto nombran siervos de Dios y se hacen llamar apóstoles, pastores, ministros etc. que se hacen así mismo publicidad, que se jactan de sus dones, de sus títulos, de su denominación, y de lo que han hecho.
La única verdadera realidad es comprender y conocer a Dios. Todo lo demás es transitorio, incluyendo la sabiduría humana, los títulos y los honores.
El hombre humilde no aspira a los logros personales que el mundo admira porque ha descubierto que ser hijo de Dios es de un valor muy superior.
09 septiembre 2011
Las consecuencias de nuestras acciones

Esta semana he tenido que tomar una decisión. Una decisión importante para mi vida y la vida de mi familia, y he estado pensando en las consecuencias que pueda traerme esta decisión.
Son pocas las veces que pensamos en las consecuencias de nuestras decisiones, sobre nosotros, nuestra familia y sobre los demás. No importa el tamaño y sobre quien sea, pero tenemos que saber que la decisión que tomes traerá alguna consecuencia.
Podemos tomar decisiones como; dónde y que vamos a estudiar, donde voy a trabajar, con quien pasar mis vacaciones o mi tiempo libre.
Pero hay una decisión mucho más importante que es, ¿Qué estoy haciendo con lo que Dios me ha dado?
Todos somos propensos al pecado y a lo malo, por eso tenemos que saber tomar las decisiones más sabias, y si somos capaces de consultar cada decisión a Dios nos evitaríamos muchos problemas.
El Señor nos dice: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos" (Hageo 1.5).
Las consecuencias de la decisión que he tomado se que van a ser de bendición para mí y mi familia, sencillamente porque he contado con el consejo de Dios.
Aunque la mejor decisión la tome hace ya unos años y fue aceptar a Cristo como Señor y Salvador de mi vida. Las consecuencias de haber tomado esa decisión ha sido la que más recompensan me ha dado en mi vida. Pues en consecuencia, no solo ha cambiado mi vida y la de mi familia, sino seguimos mejorando y de alguna manera podemos ayudar a cambiar la vida de los demás, de manera honesta, humilde y sencilla.
Depende de la decisión que tomemos, esta tiene unas consecuencias diferentes, una es temporal, y tiene que ver con nuestro bienestar, y la otra es la más importante porque está relacionada con el tribunal de Cristo, con sus recompensas, sus responsabilidades, y el disfrute de la vida eterna.
Sea la decisión que sea, sométela a la voluntad de Dios, y seguro que los beneficios serán incalculables en todas las áreas de tu vida.
02 septiembre 2011
Fingir
Volviendo al futbol, hemos podido comprobar cómo algunos jugadores se han acusado de fingir. Fingen lesiones, agresiones, golpean sin piedad a sus adversarios, representar una cosa que no es verdad para que alguien se la crean, con el fin de engañar al árbitro.
La frase “fingimiento” es la traducción griega significa “hipocresía”, Esta palabra no tenía originalmente la connotación negativa que ahora tiene. Antiguamente se le llamaba “hipócrita” al actor que representaba un papel en el teatro. Estos actores solían usar máscaras con dispositivos que les permitían proyectar la voz. De ahí que, luego, la palabra “hipócrita” comenzó a usarse para denotar engaño o fingimiento. Así como los actores del teatro representan un papel que no corresponde con la realidad, así también hacen los hipócritas: representan un papel, pretenden ser lo que no son, sentir lo que no sienten, tener una motivación que no tienen o hacer creer algo que no es verdad.
Una de las normas cristianas es no fingir, ser sinceros, en la carta a los Romanos Pablo nos enseña que nuestro amor sea sin fingimiento absolutamente sincero. No debe tener nada de hipocresía, ni de apariencia, ni de segundas intenciones.
Muchas veces aprendemos a fingir que amamos a los demás. Sabemos cómo hablar con bondad, evitando herir sentimientos y aparentando interés en los demás. Podemos aun fingir que nos llenamos de compasión cuando oímos de las necesidades de otros o de indignación cuando nos enteramos de alguna injusticia. Pero Dios nos llama a sentir el verdadero amor que va más allá de las emociones y conducta superficiales. El amor sincero requiere concentración y esfuerzo. Incluye hacer algo para que otros sean mejores. Demanda tiempo y participación personal, el amor involucra algo bien importante que es la honestidad. La honestidad debe ser un distintivo del cristiano. En la iglesia no debemos hablar unos de los otros, detrás de las espaldas. Debe haber transparencia, por eso dice el amor sea sin hipocresía.
Eso es amar sin fingimiento, sin hipocresía, procurando únicamente la gloria de Dios y el bienestar de mis hermanos. Pedro nos dice que este es un amor que nace de un corazón puro, santificado, libre de motivaciones ocultas.
El hipócrita da limosna, pero no para saciar al hambriento y socorrer al pobre, sino para ganar una buena reputación delante de los demás; y lo mismo hace con la oración y el ayuno.
El hipócrita es el individuo que se acerca al hermano en la iglesia y pretende hacer algo por él, pero no porque tiene la intención de servirle y ayudarle, sino porque sabe que de alguna manera ese hermano puede favorecerlo.
Que nuestras decisiones, y todo que hagamos lo hagamos de corazón, siendo honestos, sinceros y no fingiendo nada, porque una cosa tenemos que tener clara, que quizá engañemos a nuestros hermanos, a nuestros pastores, a nuestra familia pero a Dios no lo podemos engañar.
27 agosto 2011
Cree en aquel que justifica al impío

Esta semana he tenido una conversación muy interesante, intentaba hacer entender a una señora que la salvación que nos da el Señor es gratuita, sin ningún coste, por medio de la fe en Cristo Jesús. Cuando esta señora se da cuenta de que Dios nos salva mediante la fe, empiezan a inquietarse, y a hacerse un montón de preguntas. "¿Tengo suficiente fe?", se preguntan. "¿Es mi fe suficientemente sólida para salvarme?"
Mi respuesta fue, no es “nuestra” fuerza, ni “nuestra” maneras. Jesucristo es el que nos salva, no nuestros sentimientos ni nuestras obras. Por débil que sea nuestra fe, El es suficiente para salvarnos. Jesús nos ofrece la salvación gratuitamente porque nos ama, no porque la hayamos ganado mediante una fe poderosa.
Hay una experiencia del pueblo de Israel después de su salida de Egipto y durante el tiempo que permaneció en el desierto del Sinaí, (Números 21.4-9) Esta historia nos recuerda el método que se valió Dios para liberar a su pueblo del juicio. Le mando a Moisés que fabricase una serpiente de bronce y que la levantarse de tal modo que todo aquel que la mirase se salvase.
Podemos sacar algunos principios de este ejemplo en lo que se refiere a la fe que conduce a la salvación.
“No es mi fe lo que me salva, sino Jesucristo”, en este ejemplo la persona que mira a la serpiente no está haciendo otra cosa que tomar a Dios al pie de la letra y es precisamente por este motivo por lo que Dios sana a esta persona. Nuestra fe en Dios es nuestra respuesta afirmativa a lo que El dice.
“No es la fuerza de mi fe la que me salva sino Jesucristo” Todo el que miraba a la serpiente era sanado, tanto si lo hacía con una enorme fe, como si lo hacía albergando alguna duda. Todo aquel que deposita su confianza en Jesucristo es salvo, no por causa del poder de su fe, sino por la omnipotencia de aquel en el que se confía.
20 agosto 2011
El Futbol y la violencia no son buenos compañeros

Como buen aficionado al futbol, disfruto de los grandes partidos, y el reciente choque entre Barca y Madrid lo era.
Contemple asombrado y enfadado cómo algunos deportistas de los llamados privilegiados por sus condiciones para el deporte, como por sus honorarios y modelos para nuestra juventud se comportaban, simplemente como auténticos energúmenos.
¿Cómo podremos enseñar y exigir a nuestros hijos, respeto en la vida si sus ídolos deportivos se agreden e insultan delante de medio mundo?
Cuántas veces hemos oído la famosa frase de “Algún día pasara algo grave” Pues creo a mi humilde parecer que ya está pasando algo grave; como aficionado al deporte y como defensor de los valores para el crecimiento de los seres humanos, (el respeto, la tolerancia, la honestidad, la lealtad, el trabajo, la responsabilidad), veo que estos partidos están causando un daño irreparable para nuestros hijos, y para toda la juventud que ven a estos deportistas como ídolos a imitar, por no hablar de la imagen que trasmitimos a otros países donde ven a estos equipos como los mejores del mundo.
Días atrás publiqué una foto en FB referente a la rivalidad deportiva entre el Barcelona y el Real Madrid y exhortaba a ambos equipos a afrontar sus duelos con deportividad.
Todo indica que la exhortación fue en vano.
Resumiendo el partido muy bueno de gran calidad, la escena final propia de una banda de barriobajeros, hubiera resultado cómica de no ser patética.
19 agosto 2011
Nunca os conocí
(Mateo 7.21) No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos………………………
Algunos aficionados al futbol pueden "hablar" de los bien que juega su equipo favorito, leer todos los días la prensa deportiva o conocerse de memoria la alineaciones de los equipos; pero eso no quiere decir que sepan jugar al futbol. Y no todo aquel que habla del cielo pertenece al Reino de Dios. Jesús está más interesado en nuestro andar que en nuestro hablar. El quiere que hagamos lo correcto, no que solo nos expresemos con corrección.
Jesús desenmascaró a las personas que aparentaban ser religiosas pero no tenían una relación personal con El. En el Día del Juicio, solo nuestra relación con Cristo, nuestra aceptación de El cómo Señor y Salvador y nuestra obediencia a Él, será tomada en cuenta.
Muchas personas piensan que si son "buenas" y aparentan religiosidad serán premiadas con la vida eterna. La fe en Cristo es lo que se tendrá en cuenta en el juicio, cuando Dios castigará el pecado y premiará la fe.
Cristo nos muestra que no bastará reconocerlos como nuestro Señor y Salvador sólo de palabra y lengua. Es necesario que creamos en Cristo, que nos arrepintamos de nuestros pecados, que vivamos una vida santa, que nos amemos unos a otros.
Nuestra casa (Mateo 7.24) resistirá las tormentas de la vida si hacemos lo que es correcto. Lo que nosotros hacemos no se puede separarse de lo que creemos.13 agosto 2011
El Privilegio y la Resposabilidad

Cada privilegio conlleva una responsabilidad. No podemos tener una sin la otra. Si quiero disfrutar del privilegio de un coche, necesito mantenerlo en buenas condiciones; si quiero casarme, debo cumplir con los deberes matrimoniales; si quiero trabajar, he de ser responsable y cumplir con lo que se me asigne.
Nosotros como cristianos tenemos un privilegio, somos Hijos de Dios, entonces, ¿Cuál es nuestra responsabilidad en relación con este gran privilegio? : Servirle, involucrarse en las cosas de Dios, servir en la iglesia donde uno asiste. Los apóstoles que Cristo llamó, los preparó y los envió a servir. Así que, si queremos disfrutar del privilegio, debemos aceptar la responsabilidad. Pero esa responsabilidad la tenemos que hacer lo mejor posible, es decir de acuerdo con el plan de Dios.
El privilegio de Pablo era haber tenido un encuentro personal con Cristo, y la responsabilidad en la vida de Pablo era glorificar a Dios y traer gente a Cristo. Por esta razón se mantuvo libre de cualquier posición filosófica, teológica o atadura material que tendiera a apartarlo de su responsabilidad; se impuso una disciplina estricta para lograr su objetivo
Pablo dice que tiene la libertad para acomodarse a cualquier situación,
Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.
(1 Corintios 9.22-23)
No podemos llegar a ninguna clase de evangelismo, o de amistad, sin hablar el mismo lenguaje y pensar las mismas ideas de otros. Pablo, el modelo de misioneros, que ganó a más personas para Cristo que ningún otro, se dio cuenta de lo esencial que es hacerse todo a todos. Una de las mayores necesidades que se nos presentan es la de aprender el arte de entendernos con la gente; y el problema más grave es que, la mayor parte de las veces, ni lo intentamos.
Para ello Pablo nos da varios principios importantes para el ministerio:
(1) Encontrar puntos comunes con las personas que nos relacionamos.
(2) Evitar la actitud del sabelotodo.
(3) Procurar que los demás se sientan aceptados.
(4) Ser sensibles a sus necesidades y preocupaciones.
(5) Buscar oportunidades para hablarles de Cristo.
Estos principios que fueron tan valiosos para Pablo, hoy son valiosos para nosotros mismos.
10 agosto 2011
“Ellos necesitan nuestra ayuda”

Las vidas de unos 800 mil niños están en grave riesgo en el Cuerno de África a causa de la hambruna provocada por la sequía.
Naciones Unidas calcula que más de 11 millones de personas en el este de África están afectadas por la sequía, de las cuales 3,7 millones se encuentran en Somalia.
La tragedia es tan grande que, cuando uno empieza a verlo de cerca es muy difícil pensar en otra cosa. Aunque nadie tiene la solución a tan complicado problema, lo que parece claro es que se tendrá que involucrar los políticos, los gobiernos, instituciones internacionales como la ONU, el FMI o el Banco Mundial y a los líderes empresariales de todo el planeta para intentar buscar una solución ante tan gran problema.
Mientras tanto ¿qué podemos hacer nosotros, los ciudadanos de a pie? Esta es una pregunta que me he hecho mucho últimamente.
En el mundo, hay mucha gente que ve horrorizada el deterioro continuo de la situación en África y tiene ganas de hacer cosas y ayudar. Mucha gente se siente, es y quiere seguir siendo, solidaria.
El problema es que pensamos que tampoco tenemos mucho que ofrecer, y que solamente podemos enviar cinco, tres, o un euro, y que como es tan poco quizás no merezca la pena, pero esto es un error, quizás sea algo de poca importancia, una menudencia, sin embargo, con nuestro euro y el euro, de otras personas podemos conseguir mucho, esto nos invita a no menospreciar las cosas pequeñas pues si no son suficientes por sí mismas, al menos sí que son parte para conseguir algo más importante.
Quizás tu aportación no pueda solucionar nada, pero la tuya más la mía, mas la de nuestro vecino y así sucesivamente podamos hacer algo por esos niños. Si tan solo cada persona aportara un euro, podríamos ayudar a estos niños a que no se fueran a la cama, día tras día semana tras semana, sin apenas un grano de arroz en sus estómagos
Seguro que nuestras pequeñas aportaciones no corten la hambruna en África, pero estés seguro que salvara alguna vida
“Cada seis minutos muere un niño en el sur de Somalia”. Pensemos en esto que muchos otros morirán si tú o yo no hacemos algo por ayudar. No perdamos más tiempo enviemos un donativo, porque como dice el dicho: Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.
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